miércoles, 1 de febrero de 2017

El Trumpazo: el camino a la Casa Blanca (PBS)

PBS estrenó hace unos días el documental Trump's Road to the White House (El camino de Trump a la Casa Blanca) que mediante entrevistas a asesores de las campañas de Donald Trump y Hillary Clinton, reporteros políticos desconectados de la realidad y expertos en opinión pública examina cómo el constructor de rascacielos forjó su propia coalición electoral y derrotó contra pronóstico a todos sus adversarios.


El documental descubre que el propio Trump veía al principio su campaña como una posibilidad remota. "Cuando Donald Trump me pidió que fuera su director de campaña en enero de 2015," cuenta Corey Lewandowski, "me preguntó qué probabilidad había de ganar la nominación republicana. Yo le dije: 'Un 5 por ciento.' Él me dijo: 'Un 10 por ciento.' Yo le dije: 'Dejémoslo en un 7 y medio por ciento.'"


En Washington, "podías escuchar a la gente riéndose de la idea de que esta persona era una amenaza real" en las elecciones, recuerda Ryan Lizza, reportero de New Yorker. "Parecía un personaje de dibujos animados."


Una de las claves del éxito de Trump fue
su continuo rechazo a pivotar hacia posiciones más mainstream como habría hecho un político de carrera abrumado por la grandeza del momento siguiendo el manual electoral clásico para atraer a los votantes indecisos. El no hacerlo fue decisión exclusiva del candidato y su rendimiento cogió por sorpresa a sus propios asesores.


"Decidió simplemente hacer esto y seguir haciéndolo, rompiendo todas las normas y no haciendo nunca lo que todos esperaban que hiciera, que es pivotar," comenta el director del documental, Michael Kirk, quien ha filmado a todos los Presidentes y candidatos presidenciales desde Jimmy Carter en 1976. "Todo el mundo dijo: 'Cuando consiga la nominación, tiene que pivotar. Es imposible que gane.' Pero no pivotó, ni siquiera después de la grabación de 'Access Hollywood.'"


"A excepción de una o dos personas, todas pensaron que aquello era el final. ¿Cómo sobrevives a eso?," se pregunta Katy Tur, una reportera de NBC, de segunda fila hasta el año pasado, convertida en una de las más populares de la televisión americana gracias a que le tocó cubrir la campaña de Trump desde el principio.


Robert Costa, del Washington Post, recuerda que le preguntó a Trump si renunciaría a la candidatura tras la publicación de la grabación de Access Hollywood en octubre. La respuesta de Trump fue: "Costa, yo he vivido la vida. He visto muchas cosas en los negocios y en mi vida personal. Esto no es nada. He sobrevivido a todo lo demás. Sobreviviré a esto. No hay ninguna posibilidad de que me retire. Ninguna posibilidad. Estoy en esto hasta el final."


Si las elecciones de 2012 fueron las de los súper PACs, los anuncios de televisión de 30 segundos y el uso de la tecnología de la microsegmentación, las de 2016 subrayaron la importancia que siguen teniendo
los mítines incesantes, masificados y sobre todo francos para lograr publicidad gratuita y generar impresiones.


"Trump es en el fondo un productor (de televisión). Y cuando hacía estos mítines, se aseguraba de que la puesta en escena era perfecta," dice Gabriel Sherman, reportero de la revista New York. "Así que vemos los mismos elementos que Trump aplicó en su exitoso programa de televisión, 'El Aprendiz.'"


"Es como un medidor de la gente. Se para ahí y se alimenta de la energía del público. Si es lo que estás buscando, sabe cómo dar lo que crees que necesitas,"
dice Kirk.


Tony Fabrizio, quien antes de unirse en verano de 2016 a la campaña de Trump como encuestador había trabajado para uno de los nominados presidenciales republicanos más low energy de las últimas décadas, Bob Dole, reconoce que "esas multitudes en esos mítines le daban una energía tremenda. La multitud se alimentaba de él y él se alimentaba de la multitud."


"Lo que intentaba hacer en esos mítines era mantener la lucecita roja de la cámara encendida," señala Marc Fisher, autor del libro 'Trump al descubierto.' La experiencia de más de una década del candidato en televisión le permitía saber que cuando la lucecita roja estaba encendida, él estaba saliendo en la pequeña pantalla.


Lo demás fue puro olfato de un hombre acostumbrado a vender y promover proyectos que captó enseguida la indignación del público con la clase política y el enorme potencial de dos asuntos para desnudar a los políticos: la inmigración y el comercio.


"Hay muchas cosas que asustan a los americanos," dice el encuestador Frank Luntz. "Y Donald Trump es el único político que habló a esas preocupaciones y esos miedos. Para sus críticos, es sembrar miedo. Para sus partidarios, es decir la verdad."


"Era en todos los escenarios. Eran los mismos mensajes: 'Estamos cansados de que Washington nos mienta,'" dice Lewandowski. "El pueblo americano está enfadado y tienen derecho a estarlo. Y lo que ven en Donald Trump es a alguien dispuesto a pelear por ellos, por un cambio."


¿Qué podemos esperar del Presidente Trump? En su primera semana y media en el Despacho Oval hemos visto en Trump el mismo atrevimiento (temeridad, dirán algunos) que le vimos en campaña (nunca olvidéis que su campaña empezó con un boicot de las grandes multinacionales a la marca Trump por unos comentarios políticamente incorrectos, supuestamente deshonrosos para los mexicanos). Adivinamos un Presidente, con razón o no, dispuesto a una confrontación total para derrotar a la burocracia federal y al establishment mediático y reclamar el poder para hacer cosas.


"A partir de este punto," dice Luntz en el documental, "lo único predecible es la imprevisibilidad de Washington. Así que abróchense los cinturones y relájense porque va a ser un viaje excitante."



Documental de PBS



En los próximos meses abundarán los trabajos que con mayor o menor acierto intentarán explicar la campaña y la victoria de Trump. La próxima semana Showtime estrenará Dentro de la Mayor Sorpresa Electoral de Todos los Tiempos. Veremos.

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